Archivo de septiembre, 2008

Mary ¡canta Catarí!

Posted in Uncategorized on septiembre 29, 2008 by retrofuga

Así se lo pedía muchas noches mi padre a una mujer de ojos claros y de ascendencia italiana, mi madre. Ella entonaba aquella canción en un idioma para mí desconocido… y algo bonito debía de estar expresando, porque la teatral escena siempre culminaba en besos cursis similares a los de Morticia y Homero en la serie Los locos Adams.

Retro fuga reflexiva: Aquella canción italiana «Catarí», me marcó para siempre como un seguidor de la cursilería. ¿Acaso estoy condenado a pronunciar frases cursis sin tener conciencia de ello? ¿Es la cursilería una herencia familiar?

Retrofuga visual: La verdad no sé nada sobre esa herencia, pero que bien se sentía ver a mis padres dandose un beso apasionado… una mezcla de bochorno y seguridad invadía mi conciencia de niño, y a veces completaba el cuadro abrazándo fuerte sus piernas como para sumarme a su calor y electricidad.

Retrofuga infantil: Ya desde niño me sentía afortunado por ver a mis dos progenitores besándose. En las casas de mis amigos observaba como sus padres se trataban como medios hermanos o peor. Incluso pensaba: Ojalá vieran a mis padres, tal vez se contagiarían de algo de su amor…  aunque la mayoría de las veces era más práctico, mencionaba en voz alta que no se perdieran el show de Los locos Adams

Máquina de escribir

Posted in Uncategorized on septiembre 29, 2008 by retrofuga

Su sonido lo siento aún en cada neurona. Crecí escuchándola, al llegar de la escuela, a la hora de la comida, poco antes de dormir, al levantarme los sábados.

No importaba si el día estaba soleado o nublado, mis padres, ambos periodistas, tecleaban con furia en sus máquinas de escribir Oliveti, color verde mastique. El fumaba en cada pausa; ella, fumadora pasiva, tosía a la manera de un cariñoso diálogo cifrado.

A veces extraño aquel sonido, el de las máquinas de escribir mecánicas, el sonido de mi infancia, mi canción de cuna antes de dormir. Se dice que los hijos de periodistas o escritores son niños abandonados. Podría decir que el abandono no siempre es físico, ellos están ahí, pero inmersos en sus universos personales.

Uno los ve teclear a menos de un metro (distancia que en mi casa separaba al sofá del escritorio) pero al mismo tiempo uno sabe que están a distancias prodigiosas a miles de años luz, entre intrincadas ideas y visualizaciones.

A veces, de niño, me hacía el dormido escuchándo el tecleo furioso de las dos Olivetis color mastique… el truco funcionaba, porque en alguna de esas pausas, uno de los dos periodistas se levantaba y me daba un cariñoso beso.

Retrofuga sensorial: Si el beso era en la mejilla provenía de mi madre, si en cambio era en la cabeza, era de mi padre. No puedo decir nada de los aromas, porque en ese tiempo sin advertencias de salud en las cajetillas, hasta yo estaba impregnado de nicotina.

La realidad…

Posted in Uncategorized on septiembre 29, 2008 by retrofuga

Es tan relativa, tan arenosa, tan líquida… podría decir que la principal utopía de la conciencia es saber cual es la realidad. Esta es la primera vez que escribo un blog. Solía escribir diarios en cuadernos marca Scribe y esto me parece demasiado sofisticado.

Creo que el principal propósito de un diario es acercarse lo más posible a la realidad para hacer de ella un testimonio fidedigno, una estampa que retrate cierto momento específico o reflexión, para que pueda ser saboreada o comparada en esas «retrofugas» del futuro… noción inexistente que se convierte en pasado a cada milésima de segundo.

Bueno, después de este post a manera de introducción, comienzo a retratar de la manera más real posible, algunas viñetas de mi limitada, mediana e insignificante experiencia de vida… si alguien tiene una objeción, dígala ahora o calle para siempre

Una fuga constante al colorido del pasado, que se escribe incluso mientras escribo esto

Posted in Uncategorized on septiembre 29, 2008 by retrofuga

La gente grita que quiere crear un futuro mejor,
pero eso no es verdad,
el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida
y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende,
y por eso queremos destruirlo o retocarlo.
Los hombres quieren ser dueños del futuro
sólo para poder cambiar el pasado.
Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se escriben las biografías y la historia

Milan Kundera: «El libro de la risa y el olvido»

Retrofuga: Leí este fragmento hace un tiempo y la realidad es que sólo recuerdo un restaurante japonés, un yakimeshi y una naranjada (describo el ambiente porque en este blog lo sensorial es importante)

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